Se trata de un gran caserón que en los últimos 50 años ha pasado por diversos propietarios, los cuales han comenzado diversas reformas, pero que nunca han llegado a su fin, principalmente, y que nadie piense en motivos raros raros raros, por motivos economicos nunca se terminaron.
El último fue un intento de hotel rural, que como veis, no acabo muy bien.
Y allí estuvo el club de exploradores de lugares abandonados de Málaga para dejar constancia.
































































































